Artículo realizado en colaboración con Nutrimea
A principios de los años 2000, Laurent Jacob lleva una carrera como emprendedor de internet: entre otras cosas, lanzó el sitio Boursier.com en los años 1990.
Afectado por trastornos digestivos que lastran su día a día, conoce durante una estancia en el sur de Francia a un médico que le orienta hacia los complementos alimenticios. Al principio escéptico, se interesa de cerca por este ámbito.
En una entrevista anterior concedida a Darwin Nutrition, describe este descubrimiento como el acto fundacional de su proyecto: dar a conocer los complementos alimenticios al mayor número de personas posible. El 12 de octubre de 2013, Nutrimea ve la luz.
Lo natural como punto de partida
La marca resume así su misión: promover la salud de forma natural. En concreto, reivindica una selección de ingredientes mayoritariamente de origen natural y sin OGM, con especial atención a la trazabilidad de las materias primas y a su biodisponibilidad, es decir, la capacidad del organismo para absorber y utilizar un nutriente.
Para varios activos, Nutrimea utiliza ingredientes de marca registrada, cuyo origen y proceso de fabricación están identificados: colágeno Peptan®, ashwagandha KSM-66®, creatina Creapure® o aceite de krill Omegavie®.
Un especialista en trazabilidad, Matthias Kazmierczak, acompaña a los equipos en este ámbito.
Un comité de expertos detrás de las fórmulas
Sin duda es el elemento más estructurante de la marca. Cada desarrollo de producto pasa por un equipo científico dirigido por Gilles Badot, antiguo director de la información científica y de la investigación clínica de los Laboratorios Genévrier.
En torno a él, se encuentran el Pr. Henri Drugeon, antiguo profesor de medicina en la facultad de Nantes y especialista en bacteriología, el Dr. Dominique Kohler-Limet, médico generalista con un diploma universitario en nutrición práctica, Charlotte Martin, ingeniera en biología, dirige la I+D y la calidad, mientras que Lenaïg Besnard se encarga del seguimiento normativo, en particular de la validación de los etiquetados y de las alegaciones.

Innovación y arraigo local
Las fórmulas se conciben en Francia y se producen en laboratorios asociados certificados ISO 22000, una norma internacional dedicada a la seguridad alimentaria. La marca indica que reformula periódicamente sus productos y sigue ampliando su gama: NAD+, lactoferrina y electrolitos efervescentes figuran entre los lanzamientos recientes.
El localismo constituye el otro pilar de Nutrimea, que prioriza los circuitos cortos trabajando con agricultores, pymes y agentes comprometidos. Otra señal de este arraigo, algunos productos son reembolsados por mutuas de salud colaboradoras (Nostrum Care, Asetys).
Una marca francesa que brilla en el extranjero
Más de diez años después de su creación, Nutrimea afirma contar con más de 3 millones de clientes, un centenar de productos y 40 empleados. La marca está hoy presente en más de 400 farmacias, en 14 países y, según sus cifras, la mitad de su actividad se realiza ya a nivel internacional.
El desarrollo se ha hecho por etapas: primero Italia y España, después Alemania y los Países Bajos. Nutrimea ilustra así una tendencia de fondo del sector, la de marcas francesas que se apoyan en una red de expertos y fabricantes franceses para imponerse en los mercados europeos.


