En promedio, son entre 50 y 150 cabellos los que perdemos al día. Es el ciclo normal del cabello que llega a su fin: nada de qué preocuparse.
Pero si el desagüe de tu ducha se llena más rápidamente de cabello de lo habitual, si tu densidad capilar disminuye o si ciertas zonas del cuero cabelludo empiezan a aclararse, seguramente estás ante una pérdida excesiva.
Factores de alopecia genética que conducen a la calvicie, un desequilibrio hormonal (menopausia, embarazo, posparto), la exposición a la contaminación, a los rayos UV, a los productos químicos son causas muy frecuentes.
Pero las carencias nutricionales de vitaminas, minerales o proteínas también pueden estar en el origen de esta pérdida acelerada de cabello, como indica este estudio.
Si la caída es demasiado importante, no dudes en contactar con un profesional de la salud para analizar cualquier causa subyacente.
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1. Vitamina B12
La cobalamina participa en la producción de glóbulos rojos, y en el transporte del oxígeno hacia los folículos pilosos. Al mejorar la circulación sanguínea, los mantiene saludables y favorece su crecimiento.
¿Dónde encontrarla? Las vísceras y los pescados grasos son las mejores fuentes de vitamina B12.
2. Vitamina B7
La biotina es conocida por estimular la producción de queratina, esa proteína que recubre la fibra capilar y la hace más resistente, reduciendo así el riesgo de caída.
¿Dónde encontrarlos? Los huevos, los pescados, los frutos secos y las semillas contienen cantidades interesantes.
3. Vitamina B9
Los folatos, o ácido fólico, son importantes en los mecanismos de renovación celular. Al actuar así, la vitamina B9 previene la rotura y la caída del cabello.
Este estudio además mostró que una deficiencia de ácido fólico estaba implicada en la caída del cabello después de una cirugía bariátrica.
¿Dónde encontrarlos? Las legumbres, pero sobre todo las verduras de hoja verde como las espinacas, el berro y la lechuga, están bien provistas de ellos.
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4. Vitamina B2
La riboflavina es una proteína esencial para el crecimiento celular, especialmente para las células del cuero cabelludo. Por lo tanto, una deficiencia puede provocar una caída prematura.
¿Dónde encontrarlos? En la carne, los productos lácteos, pero también las legumbres, los cereales y las verduras de hoja verde. En resumen, no faltan las fuentes.
5. Vitamina B3

Sin conocer en detalle los mecanismos de acción de la niacina para el cabello, una deficiencia de esta vitamina ha sido asociada en este estudio con diversos trastornos, incluida la pérdida de cabello.
¿Dónde encontrarlos? No dude en incluir carne, pescado y verduras de hoja verde en el menú para beneficiarse.
6. Vitamina A
La vitamina A, que se encuentra sobre todo en forma de retinol, participa activamente en la renovación celular de la piel y del cabello, como recuerda esta publicación.
No solo posee propiedades antioxidantes, sino que también regula las células madre del folículo piloso, lo que influye directamente en el ciclo capilar.
La vitamina A también favorece la producción de sebo de la piel y del cuero cabelludo. Y no, esto no es negativo, protege la fibra capilar de la rotura y de la sequedad.
¿Dónde encontrarlos? Incluya zanahorias, espinacas, productos lácteos o hígado en su plato. Y tenga cuidado de no excederse.
7. Vitamina C
La vitamina C es una de las moléculas antioxidantes más conocidas. Permite combatir el estrés oxidativo que precipita el envejecimiento del cabello y su caída. Le recomiendo consultar este estudio para saber más.
Al participar en la síntesis de colágeno, refuerza indirectamente los folículos pilosos, lo que reduce la fragilidad de la fibra capilar.
¿Dónde encontrarlos? Aunque las deficiencias avanzadas de vitamina C son raras, no dude en consumir cítricos, kiwi, pimientos o espinacas cada día.
8. Vitamina D
La vitamina D está implicada en varias vías de señalización del crecimiento y la diferenciación de los folículos pilosos.
Una carencia está, entre otras cosas, asociada, según esta revisión que he encontrado, a diversos tipos de alopecia.
Sin embargo, los estudios científicos aún no son lo bastante exhaustivos para demostrar que una suplementación con vitamina D puede resolver la situación.
Para evitar una carencia, expóngase (con moderación, y siempre protegido) al sol.
¿Dónde encontrarlos? Incluya pescados grasos, huevos, productos lácteos enriquecidos así como setas en su menú semanal.
9. Vitamina E
La vitamina E actúa para evitar que el cabello se caiga esencialmente gracias a sus beneficios antioxidantes.
Combate los radicales libres y el estrés oxidativo para limitar el envejecimiento prematuro de su hermosa melena.
¿Dónde encontrarlos? Prefiera los frutos oleaginosos, las semillas, el aguacate, los aceites vegetales, es decir, los alimentos que contienen grasas saludables.

Además de las vitaminas, minerales indispensables
Porque sí, las vitaminas suelen ir seguidas de cerca por los minerales y los oligoelementos, indispensables para el funcionamiento del organismo, como indica este estudio.
- el hierro transporta el oxígeno y desempeña un papel primordial en la circulación sanguínea, una disminución de este mineral puede provocar una pérdida de cabello por falta de oxigenación.
- el zinc permite el crecimiento y la reparación de los tejidos, incluidos los folículos pilosos.
el selenio desempeña un papel antioxidante importante y protege las células del cuero cabelludo del estrés oxidativo. - la sílice estructura el cabello y contribuye a su resistencia. Una carencia provoca fragilidad, una mayor rotura, e incluso una caída.
Sin embargo, antes de suplementarse con minerales, verifique que efectivamente presenta una carencia.
De hecho, un exceso puede resultar igual de perjudicial para su cabello y su salud. Por tanto, realice pruebas biológicas primero si puede.

