Náuseas y vómitos: los complementos alimenticios más eficaces
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Los vómitos, a menudo acompañados de náuseas, son reflejos motores complejos destinados a expulsar el contenido gástrico. Aunque suelen ser transitorios, en algunos casos pueden revelar patologías más graves o provocar complicaciones como la deshidratación.
Mecanismos de los vómitos
El vómito está controlado por el centro del vómito situado en el bulbo raquídeo. Este centro recibe señales de varias procedencias:
• La zona quimiorreceptora, sensible a estímulos químicos (medicamentos, toxinas).
• La corteza cerebral, relacionada con las emociones, olores o dolores.
• El aparato vestibular, implicado en el mareo por movimiento.
• Los nervios vagos y los simpáticos, que transmiten las señales del tubo digestivo.
Estos estímulos desencadenan una serie de eventos coordinados: contracción de los músculos abdominales y del diafragma, modificaciones de la motilidad gástrica y relajación del esófago, permitiendo la expulsión del contenido gástrico.
Causas de los vómitos
Los vómitos pueden deberse a múltiples causas:
• Digestivas: gastroenteritis, úlceras, intoxicaciones alimentarias.
• Neurológicas: migrañas, trastornos vestibulares (mareo por movimiento).
• Endocrinas: embarazo (náuseas del primer trimestre).
• Tóxicas: efectos secundarios de ciertos medicamentos (quimioterapia), intoxicaciones.
• Psicológicas: estrés o ansiedad.
Tratamiento
El tratamiento se basa en el manejo de la causa subyacente y el alivio de los síntomas.Medicamentos antieméticosLos tratamientos pretenden inhibir los receptores implicados en el reflejo del vómito, concretamente:
• Los receptores serotoninérgicos (5-HT3): bloqueados por el ondansetrón.
• Los receptores dopaminérgicos (D2): bloqueados por la metoclopramida.
• Los receptores histamínicos (H1): antihistamínicos utilizados para el mareo por movimiento.
• Los receptores muscarínicos (M) y las neurocininas (NK1): bloqueados en los casos graves.
Los tratamientos naturales pueden ofrecer una alternativa; por ejemplo, el jengibre es reconocido por sus propiedades antieméticas. Sus compuestos activos (gingeroles, shogaoles) inhiben los receptores responsables de los vómitos. Es especialmente eficaz para:
• El mareo por movimiento (1 g antes de la salida).
• Las náuseas del embarazo (500 mg a 1 g por día).
• Las náuseas postoperatorias o por quimioterapia (2 g por día).