Deficiencia de vitamina B3: los complementos alimenticios más eficaces
Fuentes de niacina
La niacina está presente en una gran variedad de alimentos de origen vegetal y animal. Las principales fuentes alimentarias incluyen las carnes, en particular las vísceras como el hígado, así como el pescado, las aves y los cereales integrales. Las legumbres, los frutos secos y las semillas también aportan cantidades moderadas de niacina. Un aspecto interesante de la niacina es que puede sintetizarse a partir del triptófano, un aminoácido esencial presente en alimentos ricos en proteínas. Aproximadamente 60 mg de triptófano equivalen a 1 mg de niacina, ofreciendo así una fuente alternativa de esta vitamina en la alimentación.Síntomas y consecuencias de una deficiencia de niacina
Una deficiencia de niacina puede provocar una condición conocida como pelagra, caracterizada por los "tres D": dermatitis, diarrea y demencia. En los casos graves, si no se trata, la pelagra puede ser mortal. Los primeros síntomas de la deficiencia de niacina incluyen cansancio general, indigestión y aftas. A medida que la deficiencia progresa, aparecen síntomas más graves como lesiones cutáneas, trastornos gastrointestinales y alteraciones neurológicas. La dermatitis asociada a la pelagra suele manifestarse por una erupción cutánea simétrica en las zonas expuestas al sol. La diarrea, otro síntoma clave, resulta de la inflamación de las mucosas del tracto digestivo, lo que provoca una malabsorción de nutrientes. La demencia, el tercer signo de la pelagra, se manifiesta por confusión, pérdida de memoria y un deterioro cognitivo. En algunos casos, una deficiencia de niacina no tratada puede conducir a conductas agresivas, paranoia e incluso a alucinaciones.Poblaciones en riesgo y suplementación
Algunas poblaciones están más expuestas al riesgo de desarrollar una deficiencia de niacina, en particular las que padecen trastornos que dificultan la absorción de nutrientes o aumentan las necesidades de niacina. Estas poblaciones incluyen personas con alcoholismo crónico, enfermedades digestivas como la enfermedad de Crohn y aquellas en diálisis a largo plazo. Las mujeres embarazadas y lactantes, las personas con hipertiroidismo y quienes padecen infecciones crónicas también pueden tener necesidades aumentadas de niacina. Además, condiciones como la enfermedad de Hartnup, un trastorno genético que afecta la absorción de triptófano, pueden provocar una deficiencia secundaria de niacina. La prevención de las deficiencias de niacina se basa principalmente en una dieta equilibrada rica en alimentos que contienen niacina. En los casos en que se identifique una deficiencia o en poblaciones de alto riesgo, puede ser necesaria la suplementación. La dosis recomendada varía de 1,6 a 10 mg de niacina por día. La nicotinamida, una forma de niacina, a menudo se prefiere en la suplementación porque no provoca el enrojecimiento cutáneo que suele asociarse con el ácido nicotínico.# Pellagra
La niacina cura la deficiencia sistémica de NAD+ y mejora el rendimiento muscular en la miopatía mitocondrial de inicio en la edad adulta
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